lunes, 8 de noviembre de 2010

Cuaderno de bitácora del "Dreams"

Lunes, 8 de noviembre de 2010
09,50 AM


-19ºC Niebla y nieve.

Refugiado en el puerto de Tilichiki

60º 26' N

166º 3' E

Estoy hojeando las anotaciones antiguas de este cuaderno de bitácora, me fijo en una, hace casi dos años, me encontraba en las cálidas aguas mediterráneas del Argasarónico. Ese recuerdo me hace esbozar una sonrisa al compararlo con mi situación actual. Llevo ya una temporada inmovilizado en éste frío puerto de la Bahía de Korfa, en Kamchatka. Tuve que buscar refugio ante el mal tiempo imperante, propio de estas fechas pero que me sorprendió por una serie de circunstancias que retrasaron mi viaje. Llegaron las primeras tormentas y nieves, y no tuve más remedio que fondear al abrigo estas costas.

El resplandor de la estufa de leña ilumina el oscuro camarote inferior esta mañana, la niebla envuelve el barco como si estuviera dentro de una nube de algodón y se escucha el ruido de los copos de nieve cayendo sobre la cubierta. Una humeante taza de te, que me acabo de preparar en el viejo samovar ruso que compré en el mercado del puerto, calienta mis mano y, en estos momentos añoro a la mujer que, a miles de millas de aquí, a la orilla de otro mar mucho con una temperatura bien diferente a estos fríos que se cuelan hasta el fondo de los huesos, estoy seguro que también piensa en mi. Me gustaría que compartiera mis largas noches, en las que apenas logró dormir, que me arropara con la tibieza de su cuerpo; pero la realidad se impone, sigo atrapado aquí, y se aproximan los rigores del invierno, lo que me mantendrá sin posibilidad de navegar hasta que no mejoren las condiciones climatológicas. Es lo que hay, y no queda otro remedio que aceptarlo, pero me consuela saber que ella sigue conmigo.

Hoy tengo previsto, si llego a contar con fuerzas para ello, bajar a tierra para llegar hasta el almacén y reponer provisiones para lo que queda de mes, y aprovecharé para disfrutar del insólito espectáculo que se produce al contemplar sobre las montañas cubiertas por la capa de hielo, las anaranjadas llamas que surgen de los volcanes en baja erupción. Por supuesto haré la perceptiva anotación en el cuaderno.


Nota: acompaño, pegada junto a la anotación de hoy, una fotografía del barco tomada ayer.