lunes, 6 de septiembre de 2010

Cuando te pienso y te sueño


Miriam Briks

Cuando te sueño me gusta hacerlo imaginando que eres mucho más que un sueño, lo hago pensando en los muchos detalles que me enamoran de ti, esos que hacen que te diga mirándote a los ojos cuanto deseo que te quedes.

Cuando te pienso, los recuerdos se convierten en una mezcla de presente y pasado, y aunque se que tan solo se trata de eso, de pensamientos y sueños incompletos, te veo real y cercano. Imaginar tu presencia en mi hace que escuche mil sonidos distintos en la noche.

Y me gusta. Me gusta tanto que me veo corriendo apresurada mientras cruzo el jardín hasta llegar a la puerta de la entrada principal que da al salón y en el centro mezclado entre la gente te encuentras tú esperándome. Y es tan fantástico que aunque en esos momentos está lleno de gente solo me ves a mi.

Ante pensamientos y sueños, me hago preguntas, algunas de ellas bastante estúpidas y por eso me enfado conmigo misma.

Y me pregunto si en algún momento del día tú también me piensas, si cuando llega la noche y te quedas a solas contigo, momentos antes de que el sueño te venza, me sueñas.

Mis preguntas se convierten en deseos, deseos de respuestas afirmativas, pensamientos con imágenes elegantes, instantes acompañados de sensualidad, y besos de mil sabores.