viernes, 2 de julio de 2010

Vacaciones


Me gustan las vacaciones. Me gusta estar de vacaciones. Son once meses de espera. Las preliminares creo que es lo mejor. Es en lo pongo más ilusión, luego, una vez las he empezado y estoy instalada hay algunos momentos en que echo de menos mi rutina de trabajo.
Quizá me he convertido en una adicta al trabajo, aunque no lo creo, pero es que hay vacaciones en los que te encuentras con una agenda de compromisos por cumplir tan apretada como durante todo el año.
Hay personas para las cuales vacaciones es sinónimo de broncearse, baños, trasnochar y fiestas. Si dices o haces lo contrario te expones a dar la nota.
Soy muy independiente, he llegado a la conclusión que lo del trabajo en equipo no es lo mío. Me gusta estar con gente y disfrutar de su compañía conversando, pero solo cuando me lo pide el cuerpo, no porque esté anotado en una agenda o para que los demás me aprueben y acepten
Por eso creo que irse de vacaciones está fenomenal, pero también pienso que hay bastantes personas que antes de finalizarlas, el cuerpo les pide volver a casa.
Agobia tantas horas de pareja, niños, suegro, suegra, amigos, etec...