sábado, 17 de julio de 2010

Llave


Fotografía de Chema Madoz
Si algún día en tu camino te encuentras una llave, aunque no comprendas qué sentido pueda tener que esté ahí.
No la dejes, no la abandones, porque probablemente no es fruto de la casualidad, probablemente alguien la haya dejado ahí pensando que le gustaría que fueras tu la persona que se hiciera dueña de ella.
Si tras observarla, tocarla, pasearla de una de tus manos a la otra decides quedarte con ella hazlo con pleno convencimiento y si por el contrario no te gusta déjala en el mismo sitio porque el verdadero destinatario todavía está por llegar.
Si la coges no la pierdas, ni la rompas, porque si eso sucede todo habrá terminado y aunque intentes reponerla no estarás a tiempo porque dejará de ser la auténtica para pasar a ser un simple duplicado.
Por eso yo, si hoy me encuentro con una llave parecida a esta de Chema Madoz, no dudaré ni una décima de segundo en cogerla y hacerla mía y una vez la tenga buscaré, indagaré hasta dar con la persona que la ha dejado para mi.