viernes, 30 de julio de 2010

Hasta luego Wara


La primera vez que supe de Wara fue en el foro de literatura Abretelibro, en la sección de epistolar me escribió estas bellas palabras:
Estimada Madison:
Me dirijo a ti porque, no lo dudo siquiera, me entenderás bien. Llegué a este foro hace apenas un mes guiada por una necesidad verdaderamente trascendental en mi vida, o llenaba mi mente o renunciaba a mi juicio, acaso para siempre. Y puesto que lo que en todo momento ha terminado salvándome son los libros, pensé que buscar un foro donde se tratara de ellos, acaso… Entonces vi aquí que los nombres eran preciosos, extraños, exóticos, tan bellos, y me dije que debía buscar uno para mí, de mi libre elección, porque el verdadero lo heredé del dilema familiar de el nombre del padrino no y el de la madrina tampoco… acompañado obviamente del preceptivo María, y resultó que me impusieron el de una lejana parienta –conste que no es feo, y hasta tiene una serie de sonoras variantes-. Una noche consulté mis apuntes y libretas y en seguida decidí: Brétema. Sí, es perfecto; me identifico con él, representa bien el lugar al que pertenezco –bueno, acaso años atras, que ahora con esto del cambio climático… -, me influye físicamente y resume también mi estado anímico. Y como Brétema desembarqué yo en este foro, tímidamente como soy, tan reservada, recurriendo a palabras ajenas para definirme apenas. Y un día mi yo descubre a Brétema reconociendo sin pudor alguno que le gusta organizar y mandar, que compra hermosos cuadernos para notas que luego no utiliza y sustituye por otros más corrientes y que no teme estropear, la sorprende hablando de sus noches de insomnio… e incluso escribe cartas que hablan más de mí de lo que yo le permitiría, cartas que he decidido interceptar. Pero se ha dado cuenta y apenas puedo refrenarla, se ha escapado a mi control, se ha declarado independiente. Me dice que será ella misma aunque su sinceridad me haga sentir tan vulnerable. Ojalá algún día mi yo supere sus estúpidos e infantiles bloqueos y salte las barreras que le impiden decirle a Brétema que se alegra por ella, porque los recuerdos se asientan y los fantasmas se alejan… Decirle libremente que continúe adelante, sincera, verdadera, segura de sí.
30 de Marzo de 2008
Aquí ya demuestra la gran categoría humana que posee; a veces, muchas veces he pensado que no estuve a su altura, que ella esperaba mucho mas de mi que lo que fui capaz de ofrecerle.
Durante un tiempo intercambiamos correos en los que contábamos alguna cosilla, aunque luego esos correos se fueron espaciando cada vez más, pero aún así, leía cada día lo que ella escribía, ya fuera en el foro donde ella participaba asiduamente, de hecho ella era y es el foro, también leía su blog, unos de los mejores y de mayos nivel de los que frecuento. Creo que lo último que escribió, y si no es lo último debe ser lo penúltimo ha sido en el blog de Carlos, El buscador de Tusitalias.
Porque Wara, Rosario la persona que se escondía tras ese nombre ha fallecido. Y lo ha hecho de forma inesperada e injusta, porque no le tocaba morir. No le tocaba morir por muchos motivos que ahora para mi es muy difícil de escribir. De hecho quería poner algo bonito en este blog en homenaje a ella el mismo día que me enteré de su muerte, pero no he sido capaz; ante situaciones que se me escapan de las manos, ante situaciones que me siento impotente quedo colapsada, a eso también hay que añadir que cuando algo me afecta profundamente prefiero callar; así que no voy a escribir nada más, voy a dejar este poema de Fernando Pessoa al que ella tanto admiraba.
Maverick, espero que no te moleste, como veras lo he copiado de ti, y espero que en esos correos maravillosos que me tienes acostumbrada a recibir de vez en cuando siga el nombre de Wara junto al mío, se la amistad que te unía a ella, y se lo mal que lo estás pasando así que también a ti te envio todo mi apoyo y cariño, así como a su familia.
Cuando ella pasa


Sentado junto a la ventana,
A través de los cristales, empañados por la nieve,
Veo su adorable imagen, la de ella, mientras
Pasa... pasa... pasa de largo...

Sobre mí, la aflicción ha arrojado su velo.
Una criatura menos en este mundo
Y un ángel más en el cielo.

Sentado junto a la Ventana,
A través de los cristales, empañados por la nieve,
Pienso que Veo su imagen, la de ella,
Que no pasa ahora... que no pasa de largo...