viernes, 19 de marzo de 2010

Olvidar




A veces pienso en las personas. A veces pienso en las relaciones entre personas.
A veces pienso en el olvido. A veces pienso en esas personas que tienen una relación amorosa y un día todo se desvanece.
Personas que han estado tan enamoradas que parecía imposible que el amor se terminara entre ellas produciendo pena, ruptura, olvido y desamor.

Me pregunto si se llega a olvidar del todo, yo creo que no, porque la vida la vamos construyendo a base de experiencias y recuerdos. Y debemos aprender a sobrellevar esos recuerdos sin que nos dañen. Destinar a ellos un pequeño rincón del corazón donde puedan reposar.

Es imposible olvidar las palabras que no se dijeron, los besos que no se dieron, y las promesas que no se cumplieron, porque de lo pendiente, lo inacabado jamás podemos desprendernos del todo.

Es imposible olvidar unos labios que te han hecho enloquecer, una mirada que te ha hecho desfallecer, unas manos que su roce te ha hecho temblar…

Pero el caso es que cuando lo pienso no dejo de sentir algo de miedo imaginando qué pasará cuando llegue ese momento a mi vida, cómo reaccionaré cuando toda la magia que ahora es real desaparezca.

¿Olvidaremos nuestras tardes conversando ante una taza de café o te?
¿No recordaremos los paseos interminables cogidos de la mano?
¿Qué pasará cuando ya no haya más cartas que escribir, porque no hay nada más que decir?
¿Qué haremos cuando ya no nos importa nada lo del otro?
¿Puede suceder? ¿Está sucediendo?
¿Jamás volverás a interesarte por mí?