domingo, 21 de marzo de 2010

Evocación en la noche

Adormecida aun (Revollo del Toro)

El hombre se sentía a gusto cuando caía la noche, eran sus momentos para la tranquilidad, el silencio y el placer de escribir. Alumbrado tenuemente por una lámpara de mesa, con el resto de la casa a oscuras, una suave música envolvía la habitación, sonaba la Orquesta Filarmónica de Berlín, bajo la dirección de Karajan, interpretando la 5ª sinfonía de Mahler.


Disfrutando la música estaba con los ojos semicerrados, los entreabrió y observó el libro de arte que había estado hojeando por la tarde; permanecía abierto sobre la mesa y su mirada quedó fija sobre una de las láminas, representaba a una mujer aparentemente dormida. La visión de esta obra fue como una sacudida que agitó todo su cuerpo, sintió crecer dentro de él sensaciones, sentimientos, deseo… y pensó en ella. Casi sin pensarlo, como un autómata, tomó la estilográfica, abrió su cuaderno de notas y empezó a escribir.


En la noche y mis sueños

te imagino dormida

pensando en nuestro mundo

abriendo las compuertas

de amores y caricias

ese lugar formado

entre ambos…


Y siguió escribiendo, verso tras verso, mientras la noche seguía su curso. Terminó la poesía, volvió a cerrar sus ojos y se puso a soñar. No conocemos con qué, ni con quien soñó, pero debió ser agradable ya que sonreía.