domingo, 21 de febrero de 2010

La carta


Mi querido desconocido, hoy he recibido tu carta, puedes suponer lo feliz que me he sentido al leer tus hermosas palabras.

Yo me encuentro bien, aunque como sabes mi vida últimamente está atravesando por un ritmo extraño, cambiante y con muy poca cordura, hay momentos que pienso en que quizá me estoy volviendo un poco loca.

Estoy viviendo en un lugar muy hermoso, tras los cristales de cualquiera de las ventanas de mi casa puedo contemplar un paisaje que invita a la calma.Y cuando al atardecer me quedo a solas con mis pensamientos, absorta mirando ese paisaje que se ofrece ante mí me gustaría poseer el don de saber capturar imágenes. Me siento orgullosa de haber encontrado lo que estaba buscando desde hace tanto tiempo. Cuando abro la ventana siento la caricia del sol, y el olor del mar.

Qiza soy demasiado soñadora, pero estoy decidida a asumir el riesgo y me atrevo a creer que la magia, es algo que existe en mi vida. Deseo tomarme mi tiempo para convencerme de lo que soy capaz, de hasta dónde puedo llegar, y, que soy capaz de todo, si así me lo propongo.

Te agradezco mucho la ayuda que me ofreces y me gustaría que estuvieras cerca para escuchar el sonido de las olas junto a mí porque sé que tú también eres un enamorado del mar.

Me gusta querer, me gusta sque me invadan sensaciones, me gusta oir palabras acompañadas de gestos de amor, me gusta besar y disfruto cuando tengo la suerte de poder compartir todos esos sentimientos con alguien que me comprende.

Es probable que al leer esta carta pienses que soy demasiado sensible, puede que te digas que con mi forma de ser no se llega a ninguna parte, y supongo que razón no te falta.

Te estoy imaginando. Te veo salir de la casa te diriges al porche del jardín, encaminas tus pasos al buzón, pues hace solo unos segundos has escuchado cómo el cartero depositaba la carta en él; has dejado la puerta abierta, lo sé porque se escucha una música de fondo. Por las notas que oigo creo que estabas pensando en mí. Se oye a Bach, se oye la Pasión según San Mateo.

Sé que falta muy poco para que se efectúe nuestro encuentro, y cuando llegue ese momento; para los dos será un día alegre, formidable, mágico, esperado...

Desde el primer día que coincidimos en la distancia supimos que algo estaba sucediendo en el intercambio de palabras.Y mientras llegue ese momento quiero darte las gracias por hacerme sentir alegria con cada una de tus palabras.Porque las muestras de cariño, qualquier muestra de cariño beneficia la salud del alma