martes, 9 de febrero de 2010

Eva al desnudo


-Es actriz, se graduó en Copacabana
-Ya veo que tu carrera ascendiendo por el Este, como el sol.
-Amor era lo único que teníamos de sobra en el sur


Hace no más de tres horas estuve almorzando con Karen y como siempre que una mujer trata de averiguar algo me dijo más que yo a ella.


-Que yo te quiera se me antoja ahora repentinamente como algo inverosimil , pero quizás sea esa precisamente la razón.
-Y llegué a no distinguir lo verdadero de lo irreal, salvo que lo irreal me parecía más verdadero.

No pretendo ser una niña, con ser como soy me basta.
Es un corderito perdido en nuestra selva de piedra.

-¿Por qué todos los empresarios parecen pobres e infelices?
-Porque eso es lo que son, querida.


Eres una persona inverosímil Eva, y yo también. Eso tenemos en común. Junto con el desprecio por la humanidad, incapacidad para amar y ser amados, e insaciable ambición y talento.

Y llegué a no distinguir lo verdadero de lo irreal, salvo que lo irreal me parecía más verdadero.
Todos me conocen a mi; todo el mundo. Yo en cambio no he conseguido conocerme todavía.