martes, 1 de diciembre de 2009

Las aventuras de Tom Swyer


Luego Tom se puso a garabatear algo en la pizarra, ocultándole a la chica las palabras. Pero ella ya no sentía timidez. Le rogó que se lo mostrara. Tom dijo:
- Bah, no es nada.
- Sí que lo es.
- No, no lo es. No te importa.
- Sí que me importa, claro que sí. Por favor, déjame.
- Lo contarás.
- No, no lo contaré..., te juro, te juro que no lo contaré.
- ¿No se lo contarás a nadie? ¿Nunca jamás mientras vivas?
- no, jamás se lo contaré a nadie. Ahora, déjame ver.
- Bah, no te importa.
- Pues sólo por eso quiero verlo.
Y puso su manita sobre la mano de Tom y se produjo un pequeño forcejeo durante el cual Tom aparentó resistirse en serio, aunque fue dejando resbalar la mano poco a poco hasta que se hicieron visibles estas palabras: Te quiero.
Las aventuras de Tom Sawyer. Mark Twain.

Gracias Greto