viernes, 4 de diciembre de 2009

Corazón cerrado



Niña sé que mis palabras llegan con retraso, pero antes no pude.
Veras, tienes el corazón vacío. No es tu culpa.
Para poder dar antes tienes que tener. Dos verbos curiosos: dar y tener.
Si lo unimos al “amar”, el trío algunas veces resulta caótico, pero las más es tan necesario como el oxigeno. No podemos vivir sin amor.
Tengo conciencia que te han amado, pero intuyo que no todo lo que necesitabas y esa es la razón de tu torpeza cuando intentas amar. No sabes, porque nadie te enseño el amor, ese amor que no pide nada y que todo lo da.
Dar parte de ti es difícil, lo sé. Pero es muy gratificante, casi siempre recibes mucho más.
Tal vez ya es tarde, para poder enseñarte, es algo que se aprende de niña; de niños nos llenan el saco de besos y abrazos. A ti, te lo dejaron a medio llenar.
Una carencia muy dura de asumir.
Lo llevas con gracia y salero, sólo los cercanos a ti lo sospechan. Creo que es tarde y lo digo apesadumbrada. No sabes dar y tampoco recibir. Y aunque haces intentos loables y te esfuerzas, nunca te sale bien.
Deseo con todo mi corazón que aparezca alguien en tu vida, que sepa colmarte ese corazón, que el eco es el único dueño.
Gracias noseque