domingo, 1 de noviembre de 2009

Dino Buzzati








Querría que vinieras a mi casa esta noche de invierno y que, abrazados tras los cristales, mientras miramos la soledad de las calles vacías y heladas, recordásemos los inviernos de los cuentos, donde vivimos juntos si saberlo. Por los mismos senderos encantados pasamos de hecho tú y yo con pasos tímidos, juntos caminamos a través de los bosques llenos de lobos, e idénticos genios que nos espiaban desde las matas de musgo suspendidas de las torres, entre el revoloteo de los cuervos. Juntos sin saberlo, desde allí quizá miramos ambos hacia la vida misteriosa que nos aguardaba. Allí palpitaron en nosotros por primera vez locos y tiernos deseos. ¿Te acuerdas?, nos diremos uno a otro, estrechándonos suavemente en la cálida estancia y tú me sonreirás confiada mientras fuera suenan lúgubremente las planchas de metal por el viento
Pero tú-ahora me acuerdo- no conoces los cuentos antiguos de los reyes sin nombre, de los ogros y jardines embrujados. Nunca pasaste,embelesada, bajo los árboles mágicos que hablan con voz humana ni golpeaste a la puerta del castillo desierto ni caminaste de noche hacia la lumbre que está muy lejos ni te dormiste bajo las estrellas de Oriente, acunada por la piragua sagrada. Tras los cristales, en la noche de invierno, probablemente permaneceremos mudos, yo perdiéndome en los cuentos muertos, tú en otros cuidados por mi desconocidos. Yo preguntaría ¿Te acuerdas?, pero tú no te acordarías.


Los sietes mensajeros y otros relatos, de dino Buzzati