lunes, 3 de agosto de 2009

Una soledad demasiado ruidosa, de Bohumil Hrabal













Una soledad demasiado ruidosa fue escrita en el año 1976 cuando el autor contaba con 62 años de edad y de ese libro dijo :
He vivido solo para escribir este libro"
En el se tratan temas como el tiempo, la vejez...
Su protagonista es un borracho que prensa papel viejo en un sótano cerca de las cloacas por donde se pasean miles de ratas.Por estar tanto rato en contacto con los libros que allí tiran, Hanta, que es el protagonista se descubre como una persona culta a pesar de todas sus circunstancias que le han tocado vivir, el tener este contacto diario con los libros le da sentido a su existencia, de todo esto él crea belleza.
En un momento del libro el protagonista dice :"Yo soy al mismo tiempo el artista y el único espectador y por eso cada dia termino cansado, agotado y transtornado y para moderar y disiminuir ese terrible desgaste de mi mismo, me tomo una jarra de cerveza tras otra y por el camino de la taberna Husensky tengo tiempo suficiente para meditar y soñar con el aspecto, con la belleza de mi próxima bala de papel".....
Si os gusta una buena novela, no la dejeis escapar.
Todo el libro es una sucesión de párrafos geniales y dignos de ser subrayados.
Hanta jamás olvida algunas frases que lee en esos libros y a partir de esas frases hace reflexiones sobre la vida, la soledad, la evocación, etc.
"Si supiera escribir, haría un libro sobre la mayor suerte y la mayor desgracia de los hombres. Los libros me han enseñado, y de ellos he aprendido que el cielo no es humano en absoluto y que un hombre que piensa tampoco lo es, no porque no quiera, sino porque va contra el sentido común."
"Camino entre entre el bullicio de la calle sin cruzar en rojo , yo puedo andar sin ser consciente, medio adormilado, en el umbral de la conciencia, en una especie de inspiración subterranea, la imagen de cada una de las balas que he comprimido ese día se va apagando suavemente, tiernamente, dentro de mi, tengo la sensación física de ser yo también, un paquete de libros prensados, de que mi interior arde una pequeña llama como la de un calentador o de una nevera de gas, una lucecita que nunca se apaga...."
Bueno pues decir que son 160 páginas tan espléndidas y tan maravillosas que te dejan sabor a poco, cada una de ellas me ha dejado casi sin respiración, hacia tiempo que no disfrutaba tanto de una lectura.
Tiene un final inesperado para mi, un tanto trágico pero coherente.
"......Paro el movimiento de la prensa, me preparo un nido, una cama dentro dentro de la prensa; aún soy algo, puedo llevar la cabeza bien alta, no tengo motivos para avergonzarme de nada; como Séneca cuando entró en la bañera, meto dentro un pie, el otro resbala pesadamente, para probarlo me encojo como una bola, entonces me arrodillo y pulso el botón verde, y vuelvo a enroscar en mi pequeño nido dentro de la máquina, en medio de papel viejo y libros, aprieto firmemente con las manos a mi Novalis con el dedo puesto sobre la frase que siempre me ha llenado de entusiasmo, sonrío dulcemente porque empiezo a parecerme a Maruja y su ángel, empiezo a entrar en un mundo donde no he estado nunca, me apoyo en el libro, en la página que dice...Cada objeto amado es el centro del paraiso terrenal...y yo antes de empaquetar papel blanco en la imprenta de Melantrich, yo, como Séneca, como Sócrates, yo, en mi prensa, en mi cueva, he escogido mi caída que no es sino mi ascensión..."