viernes, 17 de julio de 2009

Decidir




















Hay cambio de planes, ha sido algo precipitado, pero una serie de acontecimientos han hecho que me sienta bastante desconcertada, las cosas a veces suceden así, en solo cuestión de segundos.

Estaba vistíendome para salir y de pronto al levantar la vista hacia el espejo me ví sola, asustada, algo paralizada y muy lejos de donde quería estar.

Noté como mi cuerpo empezaba a temblar y eso hizo que me asustara un poco, sentí mucho frío a pesar de la temperatura del exterior, considerablemente alta acorde a la estación en la que estamos.

Mi mente quedó en blanco, intenté sujetarme a algo cercano, pero no encontré nada a mano, así que decidí salir a la calle, anochecía, vi gente que por lo apresurada que caminaban imaginé que se dirigían de vuelta a sus casas tras la jornada de trabajo.

Entré en el supermercado de enfrente, compré una botella de licor y varias velas de olor a vainilla, cuando hube pagado me dirigí de nuevo a casa. Llegué y cerré la puerta de forma apresurada, eché dos vueltas con llave, y fue en ese preciso momento cuando tuve conciencia de mi decisión.
A partir de ahora rompo todo contacto con la gente que trato a diario, necesito encerrarme conmigo misma y escucharme de una vez por todas, pero para lograrlo lo primero que debo hacer es detenerme y oir mi silencio.
En ocasiones el silencio puede decirnos mucho más de lo que creemos, claro que también puede suceder que no me guste lo que escuche, pero es necesario hacerlo alguna vez.
Tras tomar esa decisión y estar segura de que no hay vuelta atrás respiro hondo, la asociación de ideas se agolpan en mi cabeza, pero las echo fuera, no hay ni siquiera una que sea útil, todas son viejas y muy utilizadas, vanas y estúpidas. A medida que pasan las horas me siento mucho mas tranquila

Cuando el cansancio se convierte en algo constante es mejor cortar con todo, esperar un tiempo prudente y reiniciar de nuevo.
Me he entretenido un rato mirando por la ventana, tras las cortinas, la calle es larga, tanto que se pierde de vista y no veo el final. Las farolas ya están encendidas.
Hay un parque en frente, en el que reposan tranquilamente unas estatuas, me sucede algo extraño con las estatuas, siempre que las miro me invade una pena inexplicable, las veo tan sucias, abandonadas, feas.
Y pienso que no siempre fue así, cuando el artista las estaba formando, mientras le daba forma, las mimaba, buscaba la belleza perfecta, hasta conseguirla... total para luego dejarlas abandonadas en un parque, y terminar solas y llenas de suciedad. Es un espectaculo algo triste y desolador

Cierro la ventana. Escucho música, que grande y maravilloso es Mozart. Las notas me trasnportan tan lejos de aquí... Piano Cocerto 21-Andante...
ttp://www.youtube.com/watch?v=df-eLzao63I