miércoles, 10 de junio de 2009

Estado de vida





























De un tiempo a esta parte se sentía bastante desconvencida, intentaba a toda costa buscar el sentido y estado ideal, pero no lo encontraba

Abrió una maleta bastante grande, esparció por el salón todas su pertenencias, las tangibles y las no tangibles. Había mucho dónde escoger. Pero no le gustaba nada de lo que allí estaba depositado.

Fué a buscar otra maleta más pequeña y guardó solo dos cosas. Todo lo demás quedó esparcido por el salón, mezclado con el rayo de sol de mañana que entraba en ese momento por la ventana.
Cerró la puerta sin mirar atrás. La cerró dando dos vueltas a la cerradura. Se aseguró bien de que todo quedara encerrado para siempre, y tras asegurarse tiró la llave muy lejos, para no volver a verla jamás.

Y por última vez se hizo la misma pregunta. ¿Cual es el estado ideal que permita vivir la vida?
Y por fin obtuvo la respuesta. No hay ningún estado, todo es pura invención de escritores y poetas.